La empresa naviera Costa Cruceros, deberá hacer frente a su responsabilidad sobre el grave accidente que ocurrió hace ya quince meses con el barco Costa Concordia y en este sentido la compañía naviera propietaria del barco ha aceptado pagar un millón de euros en concepto de sanción administrativa, poniendo de esta manera fin a las indagaciones sobre la actuación de la tripulación en relación con estos hechos tan graves.

De esta forma Costa Cruceros debe responder con esta sanción por la responsabilidad de las actuaciones de sus empleados en aquel trágico accidente naviero, por lo que no se enfrentará a un juicio penal en Italia, sin que ello sea óbice para que prosperen posibles demandas civiles.

Ha sido la Juez que instruye las investigaciones preliminares de aquel triste naufragio ocurrido en las aguas italianas de la isla del Giglio, Valeria Montesarchio, quien ha determinado el pago de dicha cantidad de dinero debido a los cargos penales y después de la negociación mantenida y en relación con este accidente.

Tras esta importante decisión tomada en el Tribunal de Grosseto, Marco De Luca, abogado de la compañía Costa Cruceros ha manifestado que la multa impuesta “es la solución más razonable y equilibrada respecto de lo que sucedió“.

Después de esto, el capitán de la nave, Francesco Shettino, se constituye por el momento como el único acusado por homicidio involuntario motivado por el hecho de haber avandonado el barco, por cuya causa puede enfrentarse hasta a 20 años de cárcel.

Por estos motivos a Shettino se le han retenido o bloqueado sus bienes a la espera de que se realicen los pagos judiciales y las diferentes multas, ante lo cual el acusado ha solicitado a la autoridad judicial la recuperación de los mismos.

Como los lectores recordarán, el accidente del crucero Costa Concordia, sucedió el 13 de enero de 2.012 cuando el barco transportaba un total de más de 4.000 pasajeros y tripulantes, después de chocar contra una roca frente a las costas de la isla Italiana de Giglio. En esta accidente perdieron la vida un total de 32 personas, entre las que se encontraba un español, además de otros 64 pasajeros que resultaron heridos.