En la noche del día 13 de enero, el gran barco Costa Concordia encalló en aguas de la costa Italiana, y se produjo la mayor tragedia en la historia reciente de los cruceros. En el momento del accidente, el barco transportaba nada más y nada menos que 4.000 pasajeros a bordo, y una mala maniobra de este gran barco hizo que encallara muy cerca de la isla de Giglio, Italia y la tragedia no tardo en hacer acto de presencia, pues de este fatal accidente perdieron la vida un total de 32 viajeros que hasta ese momento disfrutaban del Costa Concordia.

Después de un año del fatal accidente del Costa Concordia, quedan muchas cosas por aclarar, y todo un juicio por celebrar, pero según apuntan la mayor parte de las fuentes, la decisión erróneo debió de ser del capitán del navío Francesco Schettino, que además se ha convertido en el principal imputado en el proceso que hay abierto para determinar las correspondientes responsabilidades sobre este suceso.

En todo caso lo que de momento sí se ha podido constatar es que amen de la gravedad del accidente, el mismo fue todo un cúmulo de errores, malas praxis y torpezas que se desencadenaron consecutivamente en esa fatídica noche, como muestra cabe decir que la caja negra del barco se había estropeado cuatro días antes del accidente y a nadie se le había ocurrido que la misma debía ser reparada de inmediato, para que pudiera registrar los datos vitales del barco Costa Concordia.

Para conmemorar esta fatídica fecha, en la isla de Giglio se han celebrado hoy actos conmemorativos en homenaje de la 32 victimas que murieron en este accidente.

El primero de los actos conmemorativos ha consistido en devolver al mar la roca contra la que chocó el Costa Concordia el 13 de enero de 2.012 poco antes de las 21.45 horas de la noche. En el momento en que la roca ha rozado el agua, se han oído las sirenas de los barcos presentes, en los que se encontraban familiares de las victimas, y las sirenas han sonado 32 veces, una vez por cada víctima ocurrida en el accidente. Al mismo tiempo, un equipo de buzos, se ha encargado de colocar la roca en el mismo lugar donde ocurrió en accidente.

También a la 11 horas se ha oficiado una misa en favor de la víctimas del accidente, y la misma ha sido oficiada por monseñor Guglielmo Borghetti, obispo de Grosseto. La ceremonia finalizó con la lectura de un mensaje por parte del Presidente Italiano, Giorgo Napolitano, y otro del prefecto de Groseto, provincia a la cual pertenece la isla de Giglio.